¿Cómo cuidar tu jardín en junio?

  • DIFICULTAD: BAJO TIEMPO EJECUCIÓN: 3 HORAS PUBLICACIÓN: 09 DICIEMBRE 2009
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Con el inicio del invierno, comienza también una temporada idónea para llevar a cabo una intensa actividad en el jardín, especialmente plantaciones, podas y trasplantes. La mayoría de las especies caducifolias (plantas que pierden las hojas todos los años cuando se acerca la estación fría o seca), ya tienen las ramas totalmente limpias, y en general el jardín se ve embargado de un aire de inmovilidad, recogimiento y melancolía. Sin embargo muchas plantas, en su aparente decadencia, sólo están aprovechando las temperaturas del invierno para activar una serie de procesos bioquímicos que redundarán en la próxima brotación.

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Paso a Paso

Antes de comenzar

Mientras mayor el frío acumulado en los próximos meses, mejores posibilidades para las flores y frutos que brotarán en primavera. Junio tampoco es un mes desprovisto de colores para el jardín, si se han escogido plantas que florezcan o fructifiquen en esta temporada. Es más, algunas de las flores de más noble apariencia son propias del invierno; las camelias son un buen ejemplo, o los narcisos. Y los pequeños frutos del arbustus unedo (madroño), la aucuba japónica y el cotoneaster aportan también su colorido, si es que ya no están cargadas las ramas de kakis y granados.

 

Están en flor durante esta época: corona del inca, cineraria, camelia, viola, pensamiento, prímula, azalea, narciso, aucuba, crisantemo, violeta de Persia, pittosporum, anémona, ranúnculo; y entre los árboles frutales el precoz níspero. El copihue todavía florece en junio, y en las regiones donde el invierno es más benigno florecerá aún la tecomaria campensis, una enredadera de flores anaranjadas. En las zonas costeras de Chile especialmente, están en plena floración: lantana camara, verbena tennella y las verónicas.

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Plantación de árboles y arbustos






  • Es el mejor momento para plantar árboles y arbustos leñosos de hoja caduca.
  • Al momento de escogerlos, revisar las raíces y comprobar que estén sanas y sin magulladuras; deben mostrarse turgentes, sin manchas acuosas, ni olores ácidos.
  • Al plantarlos, excavar no menos de 1 m. x 1 m. y con 1 m. de profundidad.
  • Dejar el fondo bien mullido para permitir un crecimiento vertical, más que lateral, de las raíces y asegurarse que éstas no encuentren posteriormente dificultades para extenderse (las barreras de concreto o asfalto, o los suelos demasiado pedregosos o arcillosos dificultan la actividad radicular).
  • La distancia de plantación promedio de un árbol no debe ser menor de 1 m. Si el suelo es pobre en nutrientes, los árboles nunca desarrollarán todo su potencial de crecimiento, por lo tanto pueden situarse a menor distancia. En caso contrario, la separación debe ser mayor.
  • La distancia promedio entre arbustos es de 50 a 80 cm. Si el arbusto es de flor necesita mayor espacio libre alrededor para recibir la iluminación necesaria para una buena floración. Si se usa para formar cercos, se plantan juntos.
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Tenga presente al trasplantar

  • Por regla general, descartar el trasplante de árboles antiguos
  • o muy crecidos.
  • Es buen momento para trasplantar especies que necesitan más sol: morera, liquidámbar, plátano oriental, rosas, crespones, hortensias y granado enano, entre otras.
  • Nunca trasplantar coníferas, ginkgos, ni especies nativas como el quillay, lingue, canelo, patagua, belloto, peumo, algarrobo, espino, roble de Santiago, boldo, corcolén. Tampoco leguminosas como el acacio, el aromo o la vilca.
  • Únicamente durante su etapa juvenil es posible cambiar de lugar con éxito la palma chilena, el ceibo, el corcolén, el canelo y el coigüe.
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El riego

  • El riego durante junio se convierte en un complemento de las precipitaciones propias del invierno.
  • Regar allí donde, por una razón u otra, la lluvia no alcanza a mojar la tierra.
  • El resto dejárselo a la naturaleza. De cualquier modo, las plantas que se riegan durante el invierno son aquellas de hoja perenne, en ningún caso las caducifolias.
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El cuidado de pasto






  • Los cuidados que demanda el pasto durante junio son mínimos, si bien debe prestarle ciertas atenciones.
  • El césped crece muy poco. Cortar cada dos o tres semanas, pero bien abajo, de modo que la corona de las plantas reciba suficiente del escaso sol de invierno y éstas se reactiven. No cortar el pasto si el suelo está demasiado húmedo por una lluvia reciente.
  • Es prácticamente innecesario regar el pasto en este tiempo; además, las condiciones de humedad inducen a una mayor proliferación de malezas.
  • Desmalezar y luego hacer un barrido. Si aparecen hongos por la humedad, aplicar algún fungicida.
  • Algunas especies como la Bermuda entran en un ciclo de reposo vegetal y comienzan a amarillear. No vale la pena aplicarle sustancias reverdecedoras.
  • La dichondra puede verse afectada por falta de drenaje del suelo y la aparición de una maleza de aspecto muy similar a esta planta: Hydrocotyle rotundifolia. Desmalezar y aplicar media taza de salitre disperso en tierra de hojas, por cada cien metros cuadrados.
  • Haga un tratamiento de los sectores donde se encharca el agua. Delimitar el área, seccionar el pasto cuidando las raíces, y excavar hasta encontrar el ripio. Cubrir las paredes y el fondo con Geotextil, rellenar el hoyo con bolones hasta 40 cm. bajo el nivel del suelo, extiender un fieltro, agregar una capa de arena, después tierra y finalmente reponga la sección de pasto.
    Resiembrar las áreas más desprovistas de pasto, cubriendo las semillas con una delgada capa de tierra bien harneada.
    Sumergir las herramientas utilizadas para trabajar el pasto en una solución fungicida y luego aceitarlas.  Podrían estar impregnadas con esporas o partes miscroscópicas de hongos.
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Las podas








  • Podar ahora. No esperar a que lleguen las heladas.
  • Los árboles ornamentales no suelen podarse, menos aún durante su etapa adulta. De los leñosos caducifolios se cortan las ramas secas, enfermas, o que crezcan en una dirección incoherente con la forma de la copa. Es preciso que las ramillas hayan madurado vegetativamente, de otro modo el árbol sufrirá quemaduras con una poda.
  • Para prevenir enfermedades, podar con cortes precisos, sin dejar hilachas de corteza.
  • Las ramas más recientes de árboles viejos o jóvenes no deben podarse muy drásticamente, pues les provoca cánceres vegetales que los debilitan y disminuyen su vida.
  • Los magnolios son de crecimiento lento; no deben podarse. Si desea disfrutar de sus grandes flores esta temporada, tenga en cuenta que la floración se produce en las ramas crecidas durante el último año.
  • Muchos arbustos se podan, en especial los que florecen entre primavera y verano.
  • Requieren poda: plumbago arbustivo, hortensia, granado de flor, rosa y copo de nieve, entre otros. Los crespones juveniles tienen una floración llamativa, abundante y de varios colores, pero los frutos -sobre todo secos- afean la planta y por tanto se le podan los racimos.
  • Podar la lantana camara para dirigir la infinidad de ramas que de otro modo provocan el crecimiento desmedido y un aspecto demasiado silvestre a la planta.
  • De las rosas eliminar las ramas centrales y las secas o enfermas. Dejar 3 ramas de armazón en aquellas plantas más débiles, y 4 o 5 en las más vigorosas. Realizar un ligero despunte en las rosas trepadoras y eliminar las ramas más antiguas o que han dado muchas flores.
  • No podar buganvilias, hibiscos, floripondios, gomero, ceibo, asclepias, corona del inca, azaleas ni camelias. Si tienen ramas secas, esperar que pase el tiempo de las heladas para cortarlas, porque están protegiendo a manera de casco las partes vivas de la planta.
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Controlar las pestes

  • Durante junio, recién caídas las hojas, aprovechar para aplicar pesticidas y/o fungicidas a las especies caducifolias, sean frutales u ornamentales. Esto permitirá el control de ácaros, pulgones, conchuelas, hongos y otras plagas.
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Fertilización y tratamientos especiales








  • Fertilizar los árboles y arbustos florales con Superfostato Triple, no así las especies acidófilas como azaleas, prímulas, camelias y rododendrones, para las cuales no resulta saludable el calcio que contiene este fertilizante, en cambio sí pueden recibir sulfato de fierro.
  • Aplicar el fertilizante en pequeños agujeros excavados bajo la copa de los ejemplares adultos de árboles y arbustos.
  • Afirmar los árboles que puedan sufrir embestidas del viento.
  • No emplear durante el invierno fertilizantes que contengan nitrógeno, uno de los principales nutrientes de consumo vegetal. Esto porque las plantas se encuentran en su período de reposo vegetativo.
  • Hacer almácigos de: clavelinas, violetas de Persia, perritos, geum, iberis, ilusión perenne, pensamientos, espárragos ornamentales, verbenas y amapolas.
  • Trasladar las plántulas con más de 4 hojas verdaderas a almácigos más amplios, o al sitio donde serán plantadas definitivamente. Desechar las de menor tamaño.
  • Trasladar las plantas de interior a sectores más iluminados. Disminuir los riegos y suspender la fertilización.
  • Proteger los árboles leñosos de origen tropical o subtropical, que son más sensibles al frío y las heladas.
  • Aprovechar ahora para trasplantar árboles de hoja perenne que estén quitándole sol durante el invierno a alguna zona de su casa. Sustituirlos con especies caducifolias como acer, morera o ailanthus, que son de rápido crecimiento.
  • El papel de diario al cubrir ramas y troncos funciona como un óptimo aislante.

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