
Publicado el 28 Ago. 2015
Publicado el 22 Ene. 2020
A veces sentimos la necesidad de cambiar, nos aburrimos de algo o simplemente, llegó el momento de renovar un espacio. En este caso, cambiaremos las baldosas de una cocina y la actualizaremos instalando cerámica en los muros y porcelanato en el piso. ¡Mira lo moderna que quedó!
Es muy importante que cuando remuevas el revestimiento antiguo, utilices lentes y zapatos de seguridad, guantes de cabritilla, casco y mascarilla.
Para remover un revestimiento tipo cerámica, baldosa, pastelón o porcelanato, que normalmente se pegan con adhesivos o morteros, usa una herramienta con percutor, como un buen cincelador o rotomartillo.
También funciona hacerlo con un cincel manual con un combo para sacar algunos detalles o emparejar.
¿Cómo calcular las cerámicas y porcelanato?
Algo importantes para llevar a cabo el proyecto es saber cuánto material vas a necesitar. Si no sabes cómo hacerlo, ingresa aquí y podrás ver cómo hacer el cálculo.
Básicamente, en el piso se mide ancho por largo. Esto nos dará los m2. Ese valor se multiplica por el rendimiento que da el producto:
Fórmula matemática:
Ancho en metros, multiplicado largo en metros. Resultado será en metros cuadrados.
Revisa el rendimiento en metros cuadrados con el producto a utilizar. Por lo general, el rendimiento lo podemos ver en la ficha técnica en la caja donde viene el material.
En los muros se mide largo por alto y se descuenta la superficie que ocupan puertas, ventanas o muebles.
Cerciórate de que los niveles –tanto el vertical como el horizontal- estén parejos. Si existieran diferencias, deberás nivelar o sacar material para dejar la superficie de acuerdo a las necesidades. Estas tareas dependerán de las desniveles presentes.
Primero revisa el nivel vertical. Fija un clavo en la parte superior del muro y desde, cuelga el nivel. Mide con la huincha para asegurarnos que la distancia entre el muro y la cuerda del nivel sea la misma en la parte superior e inferior.
La plomada puede tener 3 posiciones que indican:
Nivel láser
Si las mediciones de nivel las realizarás con un nivel láser sobre una superficie plana y lisa, marca con un lápiz las líneas que éste proyecta en el muro.
Con la medida vertical hecha con la plomada y en correcta posición, tenemos también ahora una horizontal perfecta que nos entregó la línea del láser. Mide desde la línea que marcó este instrumento hasta el piso. Esta medida tiene que ser siempre igual, para que el revestimiento que instalaremos en el piso quede siempre al mismo nivel. Cuando vayas colocando la cerámica hacia arriba en el muro, este nivel te ayudará a que la cerámica quede perfectamente instalada.
Con el tizador, marca la línea guía en el muro. Ademas, dibuja otra línea que servirá de guía para saber hasta dónde llegar con la palmeta. Si la palmeta tiene 1 cm de espesor y le añadiremos una carga de cemento adhesivo que irá entre 1,3 y 1,5 cm, entonces haz la segunda línea guía deberá estar a unos 2,3 – 2,5 cm del suelo.
¿Cómo comprobamos que la segunda línea guía está bien? Porque la medida desde la línea guía superior hasta la palmeta tiene que ser la misma si hacemos esta medición hacia el final del muro (ver imagen). En el caso de este proyecto, hay un desnivel de 1 cm.
Recomendamos instalar primero el porcelanato en el piso para que la cerámica del muro caiga sobre éste. Si esto no es factible de hacer y hay que comenzar por la pared, deja siempre un espacio -que puede ser el de una palmeta completa- y termínalo al final.
Usaremos adhesivo en polvo para el porcelanato ya que tiene características de de fragüe distinta al adhesivo en pasta.
Vierte el adhesivo en la batea, agrega agua o el aditivo correspondiente y mezcla hasta que no queden grumos.
Aplicar pegamento en el piso, lo esparcimos con la espátula, pasamos la llana y le damos una altura de 1,3 en esta ocasión. Colocamos el porcelanato en el piso y lo aplastamos con el mazo de goma, haciendo que el pegamento se rellene y empareje todo.
Aunque el porcelanato tenga sus bordes rectificados, por norma sísmica debemos dejar un espacio entre palmeta y palmeta de al menos 2 mm (de todas formas revisa las indicaciones del fabricante).
Esto para que sirva como junta dilatadora, ya sea por el calor o por los movimientos que se producen. Utiliza separadores para esta labor.
Procura tener siempre a mano el mazo de goma y golpea suavemente cada palmeta tras colocarla en su lugar. Importante es también ir verificando el nivel con el nivel de burbuja. Una vez que se instale todo el piso, esperar 24 horas para que fragüe bien y se asiente.
Con la ayuda de la espátula, colocamos el adhesivo en la llana dentada y aplicamos en el muro. Comenzamos desde abajo hacia arriba, recordando que al ser la cerámica más liviana, necesita menos carga de adhesivo. Al igual que hiciste con el porcelanato del piso, golpear suavemente cada palmeta con el mazo de goma a medida que las vas instalando. También es importante el uso de los separadores.
Como vamos traslapando cada línea, comenzaremos con media palmeta, lo que implica que debemos cortar las cerámicas con la cortadora de cerámica. Para cortar en forma segura realizar las marcas en donde se debe cortar, colocar la palmeta a 90 grados, y apoyando con la fuerza justa, cortamos.
Otra manera de cortar la cerámica y el porcelanato es con un esmeril angular con disco diamantado. Por último, también existe una broca copa diamantada en distintos diámetros, para cuando se necesita hacer cortes circulares muy precisos.
Para finalizar la instalación aplicar el fragüe, que sirve para que no se formen hongos, acumule suciedad y quede una terminación prolija.
Vierte el fragüe en un balde y mézclalo con un aditivo para fragüe –también puede ser agua- cuya ventaja es que es antihongos y tiene mayor dureza. Revuelve bien y aplícalo con el fraguador de goma en el piso y muros. Cuando termines, saca el exceso de fragüe con un paño húmedo.
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