Publicado el 19 Dic. 2014
¿Cómo hacer un jardín de baja mantención?
Publicado el 12 May. 2020
- Tiempo de ejecución 4 Horas
- Dificultad Bajo
- 32.297 visualizaciones
Vamos a aprender a hacer un jardín de baja mantención, que nos permitirá transformar un espacio exterior en un lugar con plantas y una bonita decoración, el cual podremos construir de manera muy fácil, ya que está pensado para que necesite muy poco riego. El proceso consistirá en armar el jardín e instalar el riego por goteo, en un espacio de base de 1,60 x 4,40 metros.
Hacer el borde
Coloca tablones de 2 x 6” en todo el contorno del jardín, que servirán para contener la gravilla y el mulch. Antes de instalarlos, protégelos dándoles una mano de carbolíneo, que es un impregnante que evita que la madera se pudra y puedes aplicar con ayuda de una brocha. Con los tablones ya secos, entiérralos a cada costado del jardín, de manera que puedan sostenerse por sí solos.
Recomendación:
Es probable que tengas que dimensionar previamente algunos trozos de madera para que puedas hacer el contorno.
Cubre la reja
Si el entorno de tu jardín está junto a una reja para tener privacidad puedes instalar rollos o cierres de caña sobre ella y fijarlos con ayuda de amarra cables.
Coloca los amarra cables en puntos equidistantes para que la fijación sea uniforme y corta el excedente con un alicate.
Situar las plantas más altas
Aunque las plantas que usaremos no tienen exigencias nutricionales muy altas, de todas formas necesitan tener un buen sustrato antes de plantarlas: así estarán nutridas y se mantendrán saludables
Para conseguirlo, vamos a usar tierra de hoja y arena de Lampa, comenzando por situar primero las que tendrán un crecimiento más alto: Los hibiscos, buganvillas y las abelias verdes.
Esparce la tierra de hoja y la arena uniformemente en toda la superficie con ayuda del rastrillo. Esto ayudará al drenaje, impidiendo que el agua se encharque.
Colocar enraizante:
Producto a base de elementos orgánicos, ofrece un aporte equilibrado de NPK y microelementos que favorecen el desarrollo de la planta, entre otros beneficios. Lo verteremos en la tierra antes de plantar para ayudar a que las raíces se desarrollen, siguiendo las proporciones que nos indica el fabricante.
Vierte la mezcla en el agujero donde colocarás cada una de las plantas. Luego, coloca la planta cuidadosamente y cubre con tierra.
A continuación, te dejamos el orden en que debes plantarlas junto a algunas características de las plantas altas, para tenerlas en cuenta para el cuidado posterior.
Incluir las plantas que van en macetero
Para instalarlas, usaremos un macetero grande, uno pequeño y una jardinera autorregante.
Situar las plantas mas bajas
La zona de plantas más bajas las vamos a demarcar con rocas o bolones grandes, que son elementos habituales en estos jardines y complementan muy bien el diseño, a la vez que afirman el terreno.
En la parte frontal del jardín y rodeando las rocas, plantaremos las especies de muy poca altura, desde plantas rastreras a un máximo de 50 cm entre ellas: Callisia, diosma, sedum y hierbas comestibles como el romero, todas con necesidad de riego escaso.
En un grupo aparte situaremos las de necesidad de riego aún menor, como cactus y suculentas, ya que necesitan condiciones especiales: que el suelo se seque antes de regar y un terreno muy arenoso.
Esparcir el revestimiento en en suelo
El revestimiento que pondremos al suelo, que servirá a la vez de protección y de decoración, estará formado por 3 tipos de materiales:
Mulch, una corteza fina que mejora la retención de humedad
Piedra ágata, que evita la aparición de malezas
Gravilla blanca, que refleja la luz y se mantiene fácilmente limpia
Espárcelos en el jardín ayudándote del rastrillo, dibujando formas con la línea de separación entre ellos. También puedes predefinir un diseño e irlo rellenando con los 3 distintos materiales.
Agrega elementos decorativos
Extiende la plansa por el jardín para el riego por goteo
Con el jardín listo, es el momento de ocuparnos del sistema de riego, siempre manteniendo el concepto de ahorro de agua y baja mantención. Para ello, el método será el riego por goteo.
El agua se distribuirá por el jardín mediante la plansa, haciendo un recorrido por todo el perímetro. Para formar las esquinas, segmentamos con el cortador de tuberías y colocamos unos codos. Cuando termines de instalarla, preocúpate de que no quede a la vista, tapándola con el revestimiento de tu jardín.
Instala los goteos y aspersores
Para el riego usaremos 3 accesorios:
Goteros
Goteros con estacas
Microaspersores
En algunos casos, los goteros pueden ir directo a la plansa, haciendo un agujero con un punzón para poder hacer la conexión.
En otros casos, hay que hacer una extensión con un microtubo que se une a la plansa con coplas. Desde ahí se puede ramificar y afirmar con estacas para poner los aspersores necesarios.
Existen distintos goteros y aspersores que pueden regar en 360°, 180° y en 90°. Para elegir el ángulo que necesitas, hay que tener en cuenta la dirección en la que sale el agua y el área que va a regar.
Enrosca el programador en la llave
Para que el agua llegue a la plansa, vamos a instalar un programador a la llave del jardín. Uniremos un recorrido con un trozo de manguera que acoplamos a la tubería con un terminal con hilo. Así, podemos desenroscar la manguera cuando no la usemos.
Instala la iluminación solar
Aprovecharemos la cantidad de sol que llega al jardín para instalar focos solares. Los enterraremos por el borde de este, ayudando a iluminar el camino que da hacia la casa.
Una vez completados estos pasos, ya tienes un bello jardín sustentable, que requiere poca agua, como debe ser hoy en día en que tanto tenemos que cuidar el medioambiente. ¡A disfrutarlo!
Deja un comentario o haz una pregunta al especialista