Cuando un monomando está defectuoso se desperdicia agua, pueden haber filtraciones e incluso con el tiempo puede deteriorar el mueble de tu baño. Por eso, si notas que tu grifería está muy dañada quizás sea hora de reemplazarla para evitar problemas y cuidar el medio ambiente. Aquí te enseñamos en pocos pasos cómo cambiar un monomando. ¡Vamos!
Cada modelo de monomando es único, por lo que te recomendamos que revises las instrucciones de instalación del fabricante, por si tienes que considerar alguna cualidad especial.
PASO 4: INSTALA EL NUEVO MONOMANDO
Los siguientes pasos aplican para la gran mayoría de los monomandos. ¡A trabajar!
Pon la goma en la perforación de la cubierta.
Luego, instala los flexibles y los hilos de fijación.
Pasa los flexibles por la perforación de la cubierta del lavamanos.
Presenta el monomando y termina de fijarlo por debajo con sus tuercas.
No tienes que hacer mucha fuerza porque la idea es no dañar la grifería ni la cubierta.
Vuelve a conectar los flexibles a las llaves de paso, asegurándote de conectar el de agua fría y el de agua caliente en las cañerías correspondientes.
PASO 5: ABRE EL SUMINISTRO Y PRUEBA
¡Solamente queda un paso: comprobar que todo funcione correctamente! Para ello, da el agua desde la llave de paso.
Abre el nuevo monomando para liberar el aire y revisa si hay alguna fuga en las conexiones.
Es normal que al comienzo salgan burbujas de aire y que el agua tenga un color turbio.
Deja correr el agua algunos segundos y ¡listo!
¡Adiós filtraciones! Ya viste lo fácil que es tener un baño mucho más bonito y sin ni una sola gota de agua perdida. Este paso a paso te servirá para corregir defectos comunes, pero si tienes una situación más compleja recuerda contactar a un servicio de instalación profesional. ¡Hasta la próxima!
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